LA PAREJA

La pareja siempre ha sido muy importante en mi vida, no sé si tiene que ver con el hecho de que mis padres se separaran cuando era una niña y nunca viviera escenas románticas, achuchones de amor, besos escondidos, roces, miradas de complicidad entre el ruido de más gente… 
no supuso un trauma porque siempre sentí que como no lo había vivido me lo podía inventar, vivir la pareja a mi manera… hecha de retales de experiencias y vivencias, de imágenes y escenas de película.
Después de muchos intentos, fallidos pero llenos de amor, me encontré con Jordi y él parecía sentir la misma necesidad de inventarse día a día en la pareja. 
Así que día a día, sueño a sueño 
nos hemos inventado como pareja, y creedme 
no somos muy convencionales pero nos queremos con locura…
Llegaron los hijos: primero uno, muy demandante, y luego el otro… 
no ha sido fácil 
nos hemos perdido tantas veces en las discusiones, los reproches, los juicios, el cansancio… 
en la falta de complicidad, de roce, de espacio, de intimidad… 
en el exceso de exigencia, de demanda, de culpa… 
pero siempre hemos sentido la necesidad de buscarnos cuando todo estaba a oscuras, 
tantas veces que no vemos al otro
tantas veces buscando sin encontrar a nadie,
el desaliento empieza a cubrirlo todo  
pero entonces, el silencio y la confianza se unen lo suficiente: 
y se oye el grito del dolor. 
Y ahi está el otro, 
a la escucha, 
sorda en primera instancia…
Y nos reconocemos la voz, en la oscuridad 
y nos amamos allí, en la no luz.
En momentos de incertidumbre,
donde la soledad quiere ser protagonista 
y a veces parece que es la única aliada, 
es cuando hace falta eso que nos han enseñado tan poco: la confianza!
Nosotros somos de los que creemos que el amor está en todas partes
sólo tienes que mirarlo, y en momentos de sombra, escucharlo…   dentro, muy dentro.
Os presento el taller de pareja que creamos Jordi y yo desde el amor que nos tenemos y desde la experiencia de la dificultad… deseosa de compartir nuestra vivencia y escuchar vuestra mirada…

Soy Carlota Sala Rabassa, la maternidad supuso una revolución en mí y en mi familia. Desde que llegó mi primer hijo, nuestra vida empezó un nuevo camino. Soy madre de cuatro niños maravillosos, de 13, 11, 8 y 3 años, ellos son el motor del cambio y del retorno a la vida consciente. Vivimos en medio de la naturaleza y mis hijos no van a la escuela. Soy practicante de Yoga y de la vida, tallersita y conferenciante sobre educación consciente.

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