Expectativas y papel de celofán

Lo normal en el adulto es tener expectativas sobre todo, creamos una imagen mental de lo que será aquello que vamos a empezar, una idealización de lo que acontecerá, de las personas que acabamos de conocer, de una situación concreta, un encuentro, una actividad, un lugar, una vivencia… Así nos pasamos la vida idealizando y gestionando el ajuste de esa idealización a la realidad… a veces con dolor, a veces con sufrimiento, a veces con rabia, con resignación, o con lucha… depende de cómo la persona encara la frustración… 
Los niños son grandes maestros para los adultos en estos menesteres, son tan limpios, observan, viven el presente de tal forma que no caben las expectativas, sobretodo cuanto más pequeños, sólo la sorpresa y la experiencia de vida, sin más…
Propuse a mis hijos esta actividad para empezar a decorar la casa con motivos navideños, les pareció genial, estaban muy ilusionados… 
Al empezar a cortar el papel de celofán se desvaneció el objetivo totalmente ya que les parecía muuucho más divertido experimentar como se rompía, como se cortaba, como se enganchaba, la textura después de arrugarlo y sobretodo como cambiaba el color segun ibas poniendo capas de papel… de tal forma que acabó siendo una performance de papel celofán más que una manualidad Navideña. 
A mi me costó al principio no decirles nada, no intervenir, controlar mi control (valga la redundancia) y fluir y permitirme a mi también disfrutar sin pensar que ya no habrá papel para las estrellas de navidad, que el papel es muy caro, que se va a llenar todo de papelitos descontrolados, etc… 
Pero pude silenciar mi mente, me senté a obsevar como disfrutaban ellos, sin hacer nada más, simplementemirar, estar en presencia 
… 
y yo también DISFRUTÉ!
La vida es sencilla, sólo hay que vivirla!
 

CASA DE MUÑECAS CASERA

Quien ha dicho que los niños no juegan a las casas de muñecas???

Aquí tenéis la casa de muñecas de Aran y Ot, se la hicimos para Reyes y, a Aran especialmente, les encanta.
Es muy sencilla, desmontable y práctica. Y a ellos les da mucho juego!
Compramos tablero de pino de 5mm, dibujamos con lápiz las piezas con regla, minuciosamente, y cortamos con la caladora (con mucho pulso), hicimos los cortes de unión y lijamos un poco. Las medidas de nuestra casita son 70cm x 30cm x 30cm de alto.
La pintamos con pintura ecológica que teníamos por casa, se ensucia bastante pero yo prefiero en 1 año darle otra capa, incluso cambiar el aspecto, que barnizar…

Piezas de la casita con los cortes de unión gastaditos de montar y desmontar
i voilá!!! casa de muñecas!
Lo que más me gusta es que se puede jugar desde los 4 lados y no ocupa casi espacio, no siempre la tenemos puesta pero así es como descubrir un juguete nuevo de vez en cuando.

 

Aquí la casa desmontada, guardada en un rincón, ni la ven! Al lado podéis ver que  está la caja donde guardamos los muebles y muñecos, que estos sí los usan más, para amueblar el castillo o cuando juegan a las compras, tambien compran muebles…

GUARREAR

Quien no ha vivido la fase de las “potingadas” a la hora de comer o cenar? El niño metiendo la mano en el yogurt, luego en el agua, esparciéndolo por la mesa, cogiendo los garbanzos y metiéndolos en el vaso de agua o en el plato del de al lado, no es que sea un marrano… ni que no tenga hambre (mi hijo siempre lo hace cuando ya ha acabado de cenar, el tío listo), simplemente está experimentando a nivel sensorio-motriz: tocar, meter, sacar, mojar, verter, cortar, ensuciar, sumergir, esparcir, probar, … todas estas acciones permiten al/a bebe o niñ@ hacer un montón de conexiones neuronales y éstas son la base para un posterior aprendizaje  a nivel abstracto (lectoescritura, cálculo, etc). Para entendernos  los niños entienden el medio que les rodea, como funciona y como es a través de la experimentación mediante sus sentidos y  acciones.
Lo mejor sería poderles preparar un espacio con materiales y recursos para que pudieran hacer todo esto pero de manera más libre y no con la comida que les hemos preparado para cenar… Siento que cuando Aran tiene cubierta esta necesidad la cena la vivimos más tranquilamente, desde otro lugar más calmado, él y nosotros…

Pero dejémonos de teoría, lo mejor es ver sus caras de concentración y posterior satisfacción cuando les creamos un ambiente o espacio preparado para ello y pueden hacer a su aire y con libertad todas las “guarradas” que les apetezca.

También es importante poner atención en el acompañamiento de la actividad… a mi al principio me ponía nerviosa, muy nerviosa, veía que se manchaba todo, se caía todo, se gastaba todo, se desbordaba la situación… es importante no hacerlo en cualquier sitio ni de cualquier manera para preservar los nervios de la mamis preocupadas por la alfombra, también es importante dejar que el niño haga, sin decirle las posibilidades que tiene ( “podrías hacer esto…”), sin conducirle (“no así no, así”), sin limitarle (esto sí pero esto no..), es importante que el niño esté en él y nosotros de observadores y abastecedores… al principio cuesta morderse la lengua pero a la tercera vez es pan comido.

si tienes jardín perfecto, balcón o lavadero también sirve, y los que vivís en un piso tendreis que preparar un sitio tipo el lavabo o cocina donde si se ensucia se puede limpiar con un paño mojado…
Yo intento siempre hacerlo al aire libre, aunque haga frío, un buen abrigo y listo! si se puede claro, mi madre se lo prepara en la cocina, un poco de agua y jabón y ya!
Los materiales para experimentar pueden ser infinitos os haré una lista de los que se me ocurren, los podéis ir alternando ( no los pongáis todos) y variando según las necesidades que veáis en los peques:
Harina, semillas, legumbres crudas, agua, tierra seca, mojada, arena, yogur de colores (con colorante alimenticio), gelatina de colores, telas, cubitos de hielo de colores, barro, piedritas de diferentes tamaños, etc…

y como complementos y herramientas con los que experimentar:
cucharas, palos, modeladores de barro, cuchillos (no peligrosos), martillos chiquitos, pinzas, embudos, coladores, esponjas, recipientes de diferentes tipos y tamaños, jarras pequeñas, aceiteros pequeños, tapones de corcho, tapones de plástico de diferentes colores y tamaño, hueveras, palos de helado, etc…

Lo ideal es que casi cada día tuvieran un espacio preparado para poder experimentar y saciar la necesidad de los más peques y no tan peques, pero a veces se hace difícil, también lo podéis combinar con el arenero (de balcón) o la mesa de agua
En las fotos ya habéis visto como se lo pasan los míos, el grande y el pequeño, pero os digo que ahora, que Aran tiene casi 2 años, nos lo pide casi cada día y si no puede ser pues no pasa nada siempre quedan los fideos de la cena…




NÚMEROS y más

Un juego súper sencillo y que se lo pasan guai, y para la tranquilidad de los padres aprenden los números.
Psicomotricidad fina, asociación de ideas y lectoescriptura de números todo en uno!

PROCESO
Es muy sencillo de hacer: con tapones de tetrabrik de leche, los cortamos y los limpiamos

Enganchamos la parte inferior de los tapones, la rosca, con cola en un trozo de madera 
previamente pintado. Con un rotulador permanente escribimos los números en los tapones
Pintamos los puntos correspondientes a los números ( yo lo hice con un algodón limpiaoidos) 
Y ya tenemos nuestro tablero de tapones y números!
Aprenden a enroscar los tapones, los números a contar puntos
 y asociar número de puntos con su correspondiente grafía

después ellos juegan como quieren y le encuentran mil opciones más que tu no habías pensado, como ordenar los números fomando un tren, TU-TUUUU!!!

lo mejor es cuando juegan a equivocarse… eso me encanta!!!

TELAR CASERO

Siempre he querido tener un telar, de pequeña quería esos de plástico que venían con de todo y podías tejer para hacer cuadritos o bolsitos… nunca tuve uno! Hasta ahora, y es tan sencillo de hacer… que me ha encantado hacerlo, me lo he pasado pipa y mis hijos también! Os recomiendo hacerlo con vuestros hijos, en el proceso se lo han pasado genial!!  
Martillo(es lo que más le ha gustado a Aran), clavitos, hilo, mejor si es de tejer, y un marco de fotos de madera, este es de Ikea (2€//3 ud)
Clavamos los clavos manteniendo la misma distancia entre ellos, e intercalados entre la fila de un lado y el otro, yo he dejado 1 cm entre clavo y clavo.
Atamos el hilo en un clavo extremo (yo he usado cuerda porque me ha gustado)

 

pasamos el hilo de extremo a extremo, haciendo zig-zag, bastante tenso. 
 Atamos con otro nudito en el último clavo.
y a tejer!!!!
Yo tenía una aguja de plàstico, para manualidades infantiles, las venden en sitios tipo Abacus.
 El resultado 
Mi hijo mayor se dedicaba a contar clavitos, tocar la cuerda tensada y clasificar los clavos de la caja por tamaños, tejer poco, pero ya llegará! y a Aran lo que más le ha gustado, aporrear con el martillo! y luego jugar con la cuerda restante meterla por agujeros que encontraba… vaya que ellos se han entretenido un montón y yo tengo mi telar casero!!